Tratamiento para la apnea del sueño
En un paciente que sufre un Sindrome de Apnea-Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAHOS) se produce, en determinadas fases del sueño, un colapso a nivel de la vía aérea superior que determinará una insuficiencia respiratoria (Apnea-Hipoapnea) autolimitada. El objetivo del tratamiento quirúrgico del SAHOS (Sindrome de Apnea-Hipoapnea Obstructiva del Sueño) será facilitar un flujo aéreo suficiente y regular hacia los pulmones, para lo cual podemos realizar bien una derivación de la zona obstruida mediante una traqueotomia o bien una corrección de la obstrucción, actuando según su localización sobre las fosas nasales, faringe, lengua o sobre el esqueléto facial. Tasa de éxito del tratamiento (Indice de Apnea-hipoapnea inferior a 10) superior al 90%.

TRAQUEOTOMÍA: Consigue un 100% de éxito, con una supresión inmediata de las apneas, de la somnolencia diurna y una regresión progresiva de las repercusiones sistémicas. Dadas las repercusiones psicosociales y el disconfort que genera, así como la posibilidad de aplicar otros tratamientos, se reserva para situaciones de urgencia en pacientes con un SAHOS severo, como son las arritmias cardiacas nocturnas graves, la insuficiencia cardiaca derecha severa, así como tratamiento previo en aquellos pacientes de riesgo que van a ser sometidos a otros tratamientos quirúrgicos, con el fin de disminuir los riesgos tanto intra como postoperatorios.
Corrección de la obstrucción
La obstrucción nasal por si sola tiene escasa importancia en la génesis del SAHOS y por lo tanto, su corrección médica o quirúrgica modifica escasamente el cuadro. La restauración de una buena permeabilidad nasal se considera un acto complementario a otro tipo de cirugía o para conseguir una utilización correcta de la CPAP por vía nasal.
Ikematsu en 1952, fue el primero en actuar sobre las estructuras orofaríngeas para solucionar el ronquido, realizando lo que denominó palatofaringoplastia con uvulotomía parcial, considerada exitosa en un 81.6% de sus pacientes.
Quesada y cols. en 1975, introducen la resección parcial del paladar blando como tratamiento del síndrome de hipersomnia y respiración periódica en los obesos, con unos resultados del 53% de normalizaciones polisomnográficas, y del 74% considerando una disminución del IAH ( Índice de Apnea-Hipoapnea) preoperatorio mayor del 50%.
Fujita, en 1981, describe la uvulopalatofaringoplastía (UPPP) para el tratamiento del SAHOS, siendo la técnica que ha alcanzado más difusión mundial. Consiste en la extirpación de la amigdalas palatinas, úvula, borde libre del paladar blando y pilares amigdalinos anteriores. Posteriormente se han ido realizando modificaciones a esta técnica quirúrgica por distintos autores: Simmons, Moran, Fairbanks, Tucker Woodson, etc.
Las complicaciones de la cirugía faringea se pueden clasificar en:
- Inmediatas: Complicaciones anestésicas, dolor, hemorragia y dehiscencia de la sutura.
- Precoces; Reflujo nasal transitorio y voz hipernasal.
- Tardias: Parestesias faríngeas, insuficiencia velopalatina y estenosis nasofaringea en grado variable.
La selección de candidatos para la cirugía faríngea se realiza en función de la exploración física, nasofibroscopia, maniobra de Müller, cefalometría y de los resultados de la polisomnografia (PSG), de tal forma que los criterios de selección son:
- Pacientes con Indice de Masa Corporal (BMI)<30
- IAH<30
- Exploración y nasofaringoscopia ( Müller) favorable.
- No evidencia de obstrucción hipofaríngea en la cefalometria (MP-H menor o igual a 20mm).
- Ausencia de retrognatia o de anomalias dentoesqueléticas.
Sobre la lengua podemos actuar disminuyendo su volumen ( glosectomía o aplicación de radiofrecuencia), sujetándola ( suspensión de la base de la lengua) o avanzándola (transposición geniana o avance máxilo mandibular).
Se han publicado distintas técnicas que realizan un abordaje oral para la resección lingual, de las que existen series muy cortas y con resultados pobres:
- “Glosectomia de la linea media con láser” (Fujita, 1991).
- “Glosopexia y reducción lingual” (Faye-Lund, 1992), técnica que combina una resección lingual, junto con una suspensión anterior de la lengua.
- “Palatofaringoglosoplastia” (Djupesland, 1992) que amplia la cirugía sobre el paladar con una resección de la base de la lengua.
- Reducción lingual con radiofrecuencia: Mejoría a corto plazo pero disminución de la eficacia al pasar el tiempo. Posiblidad de complicaciones locales.
Un método menos traumático es la “suspensión de la base de la lengua” (DeRowe, 1998): Consiste en anclar un arpón en la cara interna del borde anterior mandibular, sujetando en él un hilo grueso que se pasa por la base de la lengua abarcándola y sujetándola hacia delante.
Más eficacia muestran las técnicas con un abordaje abierto para intentar aumentar el espacio retrolingual aunque, lógicamente, son más traumáticas:
- “Transposición geniana” con o sin suspensión hioidea ( Riley y Powell, 1984): avance de las inserciones anteriores de la lengua y del músculo geniohioideo por osteotomía y transposición de las apófisis geni.
- “Basiglosectomia” con o sin suspensión hioidea (Chabolle, 1991): modificación del contenido faríngeo por sección parcial de la base de la lengua mediante un abordaje cervical.
“Avances bimaxilares” (Riley y Powell, 1989): modifican el contenido faríngeo alargando el esqueléto óseo mandibular y maxilar. Es la cirugía más eficaz.
El grupo de Standford protocoliza la cirugía del SAHOS en dos etapas sucesivas:
- 1ª) UPPP + avance geniogloso.
- 2º) Avance bimaxilar. En los que falla el tratamiento de la primera fase o en los que existen alteraciones craneo-faciales.
La eficacia viene a ser en torno al 80-90%.
Actualmente son varios los autores que preconizan el tratamiento esquelético del SAHOS (cirugia bimaxilar) como primera opción de tratamiento tanto en pacientes con alteraciones esqueléticas como en pacientes con un patrón facial normal, debido a la alta eficacia del tratamiento (90% éxito aprox.). El procedimiento consiste en el avance de ambos maxilares hacia delante buscando la posición más favorable para la vía aérea superior, con un abordaje es exclusivamente intraoral. Se trata de una cirugía muy sistematizada y que requiere de una exhaustiva planficación previa. Los actuales sistemas de planificación digital, asi como sistemas de diseño CAD-CAM han permitido incrementar notablemente los niveles de precisión y seguridad del procedimiento. Los candidatos ideales para este procedimiento son:
- Pacientes con un SAHOS severo.
- Pacientes menores de 50 años.
- Pacientes con un compromiso homogeneo a nivel de la vía aérea supererior o con un compromiso principalmente retrolingual, con un valor alto de la distancia MP-Hiodes.
- Pacientes con perfiles faciales retrusivos.
¿Cuándo se recomienda la cirugía para la apnea del sueño?
La cirugía para la apnea del sueño suele recomendarse cuando otros tratamientos no han conseguido controlar adecuadamente los síntomas o cuando existe una obstrucción anatómica clara de la vía aérea. El objetivo del tratamiento quirúrgico es mejorar la respiración durante el sueño, reducir las pausas respiratorias y disminuir los ronquidos.
Muchos pacientes con apnea obstructiva del sueño en Bilbao buscan alternativas porque no consiguen adaptarse al tratamiento con CPAP o continúan sufriendo síntomas como cansancio constante, somnolencia diurna, dolores de cabeza al despertar o falta de descanso. En estos casos, una valoración especializada en Orthofacial permite determinar si la cirugía puede ser la mejor solución para mejorar la salud y el descanso nocturno.
Casos en los que puede recomendarse la cirugía
- Pacientes que no toleran la CPAP o abandonan el tratamiento.
- Personas con apnea del sueño moderada o severa.
- Pacientes con obstrucción anatómica de la vía aérea.
- Casos de retrognatia o alteraciones mandibulares.
- Hipertrofia de amígdalas o exceso de tejido en el paladar.
- Ronquidos intensos asociados a pausas respiratorias.
- Pacientes que buscan una alternativa al CPAP.
¿La cirugía para la apnea del sueño es adecuada para ti?
No todos los pacientes con apnea del sueño necesitan cirugía, pero en determinados casos puede convertirse en la mejor alternativa para mejorar la respiración y conseguir un descanso reparador.
La clave está en realizar una valoración personalizada para identificar el origen del problema y determinar qué tratamiento puede ofrecer mejores resultados a largo plazo.
Podrías ser candidato a cirugía para la apnea del sueño si:
- No toleras la CPAP.
- Presentas apnea del sueño moderada o severa.
- Roncas de forma intensa y frecuente.
- Sufres pausas respiratorias mientras duermes.
- Te despiertas cansado o con sensación de sueño no reparador.
- Tienes mandíbula retraída o problemas maxilofaciales.
- Buscas una alternativa eficaz para tratar la apnea del sueño.
Muchos pacientes en Bilbao consultan por problemas de ronquidos, cansancio constante o dificultades respiratorias nocturnas sin saber que pueden estar relacionados con apnea obstructiva del sueño.
Valoración especializada en apnea del sueño en Bilbao
Cada paciente presenta unas características anatómicas y respiratorias diferentes. Por eso, el tratamiento quirúrgico de la apnea del sueño en Bilbao debe ser completamente personalizado.
En Orthofacial realizamos un estudio integral para determinar qué tratamiento puede mejorar la respiración nocturna y la calidad del sueño de cada paciente. El objetivo es encontrar una solución eficaz, segura y adaptada a las necesidades individuales.
Preguntas frecuentes sobre la cirugía para la apnea del sueño en Bilbao
En muchos pacientes, la cirugía consigue reducir significativamente las pausas respiratorias y mejorar la calidad del sueño. Los resultados dependen del tipo de apnea del sueño y de la técnica quirúrgica utilizada.
La dificultad para adaptarse al tratamiento con CPAP es uno de los motivos más frecuentes para buscar alternativas como la cirugía para la apnea del sueño o el dispositivo de avance mandibular.
Depende del origen de la obstrucción respiratoria. En pacientes con alteraciones mandibulares, el avance maxilomandibular es una de las técnicas con mejores resultados.
En muchos casos sí. Al mejorar el paso del aire durante el sueño, la cirugía puede reducir notablemente los ronquidos y mejorar la respiración nocturna.
La recuperación depende del tipo de cirugía realizada. Algunas intervenciones generan molestias leves durante los primeros días, mientras que otras requieren un postoperatorio más controlado.
