La mordida abierta leve es una maloclusión que puede pasar desapercibida durante años, pero cuyo impacto funcional y estético no debe infravalorarse. Se caracteriza por la falta de contacto entre algunas piezas dentales cuando la boca está cerrada, lo que puede generar problemas en la masticación, el habla o la articulación temporomandibular. En Clínica Orthofacial, expertos en cirugía ortognática y ortodoncia quirúrgica, se promueve una intervención temprana para corregir esta alteración y prevenir complicaciones futuras.
¿Qué es una mordida abierta leve?
La mordida abierta leve se define como una apertura pequeña, pero significativa, entre los dientes superiores e inferiores cuando la boca está cerrada. A diferencia de una maloclusión grave que puede requerir intervenciones grandes, en estos casos la separación suele ser sutil, pero suficiente para generar un desequilibrio oclusal y tensión en la musculatura facial a lo largo del tiempo.
Según la clasificación de los tipos de mordida dental de Clínica Orthofacial, la mordida abierta es una de las alteraciones que puede tener origen tanto dental como esquelético.
Principales causas de la mordida abierta leve
La aparición de una mordida abierta leve puede deberse a una variedad de factores, entre ellos:
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Hábitos infantiles prolongados, como la succión del dedo, el uso prolongado del chupete o deglución atípica, que pueden alterar la erupción y la posición de los dientes.
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Respiración bucal crónica, que cambia la postura lingual y puede contribuir a la apertura vertical.
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Desajustes esqueléticos leves, donde el crecimiento óseo de maxilar y mandíbula no está perfectamente equilibrado, lo que puede provocar que algunas piezas no lleguen a contactarse.
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Interposición de la lengua, sobre todo en la deglución, puede empujar los dientes hacia fuera y evitar su contacto.
Identificar la causa exacta es fundamental para definir el plan terapéutico más eficaz y adaptado a cada paciente.
Riesgos si no se trata la mordida abierta leve
Aunque el grado de apertura sea mínimo, dejar una mordida abierta leve sin tratamiento puede traer consecuencias importantes:
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Desgaste desigual en los dientes posteriores o anteriores.
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Disfunción de la articulación temporomandibular (ATM), con dolor o chasquidos por una carga inadecuada.
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Problemas para masticar ciertos alimentos o para pronunciar algunos fonemas correctamente.
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Alteraciones en la estética facial por falta de contacto dental y tensión muscular.
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Riesgo de que la maloclusión empeore con el tiempo si no se corrige, especialmente cuando hay un componente esquelético subyacente.
Diagnóstico en Clínica Orthofacial
En Clínica Orthofacial, se establece un diagnóstico detallado de la mordida abierta leve mediante:
Examen clínico completo de los dientes, la oclusión y la musculatura.
Estudios radiográficos, incluyendo cefalometría, para analizar la relación entre los maxilares.
Modelos digitales y escaneo 3D, que permiten simular el resultado de los tratamientos con alta precisión.
Evaluación funcional, para valorar cómo funciona la mordida, la masticación y la movilidad mandibular.
Este enfoque multidisciplinar ayuda a determinar si el origen es principalmente dental, óseo o mixto, y orienta hacia la mejor estrategia terapéutica.
Opciones de tratamiento: ortodoncia quirúrgica y cirugía ortognática
Dependiendo de la severidad y de la causa, la mordida abierta leve puede abordarse con diferentes tipos de tratamiento en Clínica Orthofacial:
Ortodoncia sin cirugía
Cuando la apertura es leve y el origen es dental, se puede realizar un tratamiento con brackets o alineadores transparentes. El objetivo es desplazar los dientes de forma controlada para lograr contacto y cerrar la brecha.
Ortodoncia quirúrgica
En situaciones con una desalineación ósea más marcada, se opta por la ortodoncia quirúrgica, que combina una fase de alineación dental antes de la cirugía, seguida de una intervención para reposicionar los huesos y, finalmente, una ortodoncia de ajuste.
Cirugía ortognática
Si la mordida abierta leve tiene un origen esquelético claro, la cirugía ortognática permite corregir la posición del maxilar o la mandíbula para cerrar la mordida, restablecer la función y mejorar la estética facial. Este procedimiento se planifica con tecnología digital para asegurar un resultado óptimo.
Beneficios de abordar la mordida abierta leve de forma temprana
Corregir una mordida abierta leve en su fase inicial aporta múltiples ventajas:
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Evita la progresión de la maloclusión y los problemas asociados.
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Reduce el riesgo de disfunciones en la ATM y de dolor mandibular.
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Mejora la eficiencia masticatoria y la salud dental a largo plazo.
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Contribuye a una sonrisa más equilibrada y estética.
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Permite un tratamiento más simple, rápido y menos invasivo que en casos más severos.
Conclusión
La mordida abierta leve puede parecer un problema menor, pero su impacto funcional y estético no debe subestimarse. Gracias a la combinación de ortodoncia quirúrgica y cirugía ortognática, en Clínica Orthofacial es posible corregirla con seguridad y eficacia, especialmente si se actúa a tiempo.
Si crees que puedes tener una apertura de mordida, o si notas dificultades al cerrar la boca correctamente, no esperes más. Contacta con Clínica Orthofacial para una valoración completa y personalizada. Recuperarás no solo la función, sino también una sonrisa armoniosa y estable.


