Llevas años con una dentadura postiza y notas que ya no sujeta como antes: baila al comer, roza la encía y a veces se cae al hablar. Puede que incluso te hayan dicho que no tienes hueso suficiente para ponerte implantes.
En este texto te explicamos por qué una prótesis removible se mueve con el tiempo, qué tiene que ver la pérdida de hueso del maxilar y de la mandíbula, y qué opciones fijas existen hoy aunque quede poco hueso donde trabajar. En orthofacial, en Bilbao, lo valoramos siempre con una exploración y un escáner 3D, nunca desde una sola foto.
- La dentadura se mueve sobre todo porque el hueso que la sostiene se reabsorbe con los años.
- Que te hayan dicho que no tienes hueso no cierra la puerta a una solución fija.
- Cada opción se valora con tu TAC y los resultados dependen de cada paciente.
Por qué se mueve o se cae la dentadura postiza
Una dentadura postiza removible no se ancla al hueso: se apoya sobre la encía y sobre el hueso que queda debajo. Mientras esa base se mantiene y la encía está firme, la prótesis sella bien y sujeta. El problema aparece cuando esa base cambia con el tiempo.
Al perder los dientes, el hueso que los sujetaba deja de recibir estímulo y empieza a reabsorberse, es decir, a reducirse poco a poco. Año tras año, la cresta donde se apoya la prótesis se va haciendo más baja y más estrecha, así que la dentadura encuentra menos superficie donde agarrarse y empieza a moverse, a rozar y a caerse al comer y al hablar.
Por qué pierde sujeción con el tiempo
La prótesis removible no se fija al hueso: descansa sobre la encía y sobre la cresta ósea. Esa sujeción es siempre más limitada que la de una solución anclada.
Al faltar las raíces de los dientes, el hueso deja de recibir estímulo y se reduce año tras año. Es el motivo principal de que la prótesis acabe bailando.
Cuando el hueso baja, la prótesis deja de encajar como el primer día. Se pierde el efecto de ventosa que la mantenía en su sitio.
Al masticar o al hablar, una prótesis que ya no ajusta se mueve, roza y puede llegar a caerse. Aparecen llagas y molestias en la encía.
Los rebases y los adhesivos ayudan un tiempo, pero no frenan la pérdida de hueso. Por eso el problema tiende a repetirse con los años.
Cómo estudiamos tu caso paso a paso
Antes de proponer nada necesitamos saber cuánto hueso queda y en qué estado está. Ese estudio es lo que nos dice qué opciones son posibles en tu caso concreto y cuáles no. Este es, a grandes rasgos, el camino que recorremos juntos.
De la primera consulta al plan
- Primera consulta
- TAC
- Estudio del hueso
- Opciones
- Plan a medida
- Colocación
Estudiar el hueso antes nos permite ser realistas contigo: te decimos qué es posible y qué no, en lugar de prometer un resultado que no podemos sostener. Cada boca es distinta.
Ese plan lo hablamos contigo. Te explicamos qué proponemos y por qué, escuchamos lo que esperas y resolvemos tus dudas antes de dar ningún paso.
Que te hayan dicho que no tienes hueso no significa que no haya opciones: lo valoramos con tu TAC antes de decidir nada.
Qué opciones fijas existen cuando falta hueso
No hay una sola respuesta válida para todos. Dependiendo de cuánto hueso quede y de su estado, hay distintas formas de recuperar una dentadura fija, incluso cuando en otro sitio han descartado los implantes convencionales. Puedes ver un repaso de estas alternativas para la pérdida ósea severa.
En algunos casos, si falta algo de hueso, se puede regenerar con un injerto de hueso para después colocar implantes. En otros, se trabaja con técnicas pensadas para cuando queda poco, y en determinados casos la prótesis fija puede plantearse con implantes de carga inmediata. Lo valoramos contigo en consulta.
Tres caminos posibles hacia una solución fija
Cuando falta algo de hueso pero se puede recuperar, a veces se regenera con un injerto y después se colocan los implantes. Depende de cuánto falte y de tu caso.
Son estructuras de titanio hechas a medida que se apoyan sobre el hueso, sin anclarse dentro de él. Los implantes subperiósticos son una opción cuando queda poco hueso.
Se anclan en el hueso del pómulo, más firme, cuando el del maxilar no basta. Permiten plantear una solución fija en situaciones de atrofia ósea avanzada.
Para quién encaja una solución fija
Estas opciones suelen plantearse cuando una dentadura removible ya no sujeta, molesta o se cae, y la persona quiere dejar de depender de ella. También cuando se han perdido muchos dientes y queda poco hueso.
No hay dos casos iguales y no se puede decidir desde una foto. Lo valoramos en consulta, con tu TAC y tu exploración, y te explicamos con calma qué es razonable esperar y qué riesgos tiene, porque toda cirugía los tiene.
- Dentadura que baila: La prótesis se mueve al comer o al hablar y ya no te transmite seguridad.
- Roces y llagas: La encía se irrita y aparecen rozaduras o llagas por el movimiento de la prótesis.
- Dificultad para comer: Cuesta masticar ciertos alimentos porque la dentadura se desplaza o se cae.
- Pérdida de hueso con los años: Llevas tiempo sin dientes y notas que la base donde apoya la prótesis ha cambiado.
- Te han dicho que no tienes hueso: En otro centro han descartado los implantes y buscas una segunda valoración.
Cómo es la adaptación después
La recuperación y la adaptación son parte del tratamiento y las seguimos contigo. Cada persona evoluciona a su ritmo, así que te damos pautas pensadas para tu caso y no cifras generales que puedan despistarte.
Lo importante es que sepas qué esperar y cuándo consultarnos. Si algo no va como esperabas, preferimos que nos lo cuentes cuanto antes; así podemos acompañarte en cada fase.
Qué preguntar antes de decidir
Ayuda mucho llegar a la consulta con las ideas ordenadas. Lee estas preguntas y marca las que ya tengas claras. Las que queden sin marcar son un buen punto de partida para hablar con nosotros.
Marca las que ya tienes respondidas
Si no has marcado ninguna, es un buen momento para pedir cita. Partimos de cero contigo y resolvemos todo con calma en consulta.
Repasarlas en consultaTu primera consulta en Bilbao
Si tu dentadura ya no sujeta y quieres saber qué opciones fijas tienes, el primer paso es una consulta tranquila, sin prisa y sin compromiso.
En la consulta valoramos tu boca, escuchamos qué te molesta y revisamos tu salud. Si vemos que una solución fija encaja en tu caso, planificamos tu TAC y, cuando tengamos el estudio del hueso listo, te explicamos qué opciones tienes para decidir los siguientes pasos juntos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se me mueve la dentadura si antes sujetaba bien?
Con los años, el hueso que queda bajo la encía se reabsorbe y la prótesis pierde la base donde se apoyaba. Por eso una dentadura que ajustaba bien acaba moviéndose. Lo revisamos en consulta con una prueba de imagen.
Me han dicho que no tengo hueso para implantes, ¿no hay nada que hacer?
No siempre es así. Existen técnicas pensadas para cuando queda poco hueso, y a veces el hueso se puede regenerar. Conviene una segunda valoración con tu TAC antes de descartar nada.
¿Puedo pasar de una dentadura removible a una fija?
En muchos casos sí, dependiendo de cuánto hueso quede y de tu estado de salud. Lo valoramos en consulta y te explicamos qué opción encaja mejor en tu caso.
¿Siempre hace falta un injerto de hueso?
No. Depende de cuánto hueso quede y de la técnica que encaje en tu caso. En algunas situaciones no es necesario, y te lo explicamos tras estudiar tu TAC.
¿Podré salir con dientes fijos el mismo día?
En algunos casos y con determinadas técnicas se puede colocar una prótesis provisional fija en poco tiempo, pero no siempre es posible. Depende de tu hueso y de cómo se planifique el tratamiento.
¿Es doloroso el tratamiento?
Se realiza con anestesia y en los días siguientes es habitual notar molestias, que cada persona vive de forma distinta. Te damos pautas para llevarlo lo mejor posible y seguimos tu evolución en consulta.
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